Las buenas prácticas ejecutadas en la finca San Antonio Amatepec, en San Salvador, llevaron a la caficultora Karla Boza a ser nominada como productora de café sobresaliente, en la XIII edición de los Premios Sprudgie.

«En otros años han quedado como finalistas otros productores salvadoreños. Es un gran orgullo para nosotros quedar con fincas más reconocidas», dijo Karla Boza a LA PRENSA GRÁFICA.

Los Premios Sprudgie cuentan con diferentes categorías, entre estas: logro excepcional, premio que se otorga cada año a una persona, organización o causa destacada del café , así como el premio al tostador notable, que premia a tostadores que realizan un trabajo ejemplar ya sea en el tostado, en la solidez del comercio electrónico y todas las demás facetas del funcionamiento de un tostador exitoso.

Boza compite en la categoría de productor de café notable con productores de Nicaragua, Colombia, Costa Rica, Honduras y la República Democrática del Congo. La finca San Antonio Amatepec es una de las últimas que quedan en el cerro de San Jacinto, en San Salvador, lo que la vuelve especial según Boza, «porque está en la zona urbana y representa una zona caficultora que ya no es como antes».

La productora asegura que el manejo de la finca está enfocado en cuidar el medio ambiente y apoyar a la comunidad. Esta cuenta con 162 manzanas de terreno, 99 con cultivos de café y 66 de área natural, con el objetivo de que los animales tengan donde vivir y conservar la flora nacional, asimismo, hay un área donde se practica la apicultura, lo que ayuda a polinizar los cafetos, manifestó.

Los Premios Sprudgie cuentan con diferentes categorías, entre estas: logro excepcional, premio que se otorga cada año a una persona, organización o causa destacada del café , así como el premio al tostador notable, que premia a tostadores que realizan un trabajo ejemplar ya sea en el tostado, en la solidez del comercio electrónico y todas las demás facetas del funcionamiento de un tostador exitoso.

Boza compite en la categoría de productor de café notable con productores de Nicaragua, Colombia, Costa Rica, Honduras y la República Democrática del Congo. La finca San Antonio Amatepec es una de las últimas que quedan en el cerro de San Jacinto, en San Salvador, lo que la vuelve especial según Boza, «porque está en la zona urbana y representa una zona caficultora que ya no es como antes».

La productora asegura que el manejo de la finca está enfocado en cuidar el medio ambiente y apoyar a la comunidad. Esta cuenta con 162 manzanas de terreno, 99 con cultivos de café y 66 de área natural, con el objetivo de que los animales tengan donde vivir y conservar la flora nacional, asimismo, hay un área donde se practica la apicultura, lo que ayuda a polinizar los cafetos, manifestó.

Publicado en laprensagrafica.com

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